EL HUMOR COMO VIVENCIA INTEGRAL DEL SUJETO, Y LA APRECIACIÓN DEL HUMOR DESDE LA DIMENSIÓN COGNITIVA
por Carlos Alberto Villegas.
Quiero recomendarles a los interesados en el humor, el artículo Dimensiones de la apreciación del humor de los investigadores de la Universidad de Granada, Hugo Carretero Dios, Cristino Pérez Meléndez y Gualberto Buela Casal, quienes desde las orillas de la sicología y de la epistemología recomiendan precisar constructos y definiciones para acercarse a este fenómeno que se vivencia en un ámbito particular del sistema de la cultura: el sujeto.
Creemos, con Carretero y otros, que investigar y proponer lecturas del humor, epistemológicamente válidas, demanda una definición opertativa del constructo a evaluar, de lo contrario se caería en imprecisiones que no dejan avanzar adecuadamente en la generación de conocimiento en torno a este tema, quesegún Ruch (2009) ya bastantes aproximaciones folklóricas arrastra desde el mundo de la vida cotidiana.
Confundir el humor como vivencia integral e instransferible (biológica, afectiva y cognitiva) del sujeto, con las estructuras narrativas que originan tales reacciones humorísticas, equivale a confundir el estímulo con la respuesta. Por esa misma razón, creemos necesario que se empiece a cuestionar constructos como "humor gráfico", que no le aportan a la comprensión de la risa simbólica, expresión imbricada de los seres humanos que no se agota en la simple expresión conductual del reír.
"Aunque el área de la psicometría dedicada a la construcción de tests cuenta en la actualidad con avances incuestionables (Hambleton, 2004), éstos generalmente resultan improductivos si su aplicación no se basa en un trabajo sistemático dirigido a la conceptuación del constructo objeto de medición. Así, de entre los pasos iniciales a dar a la hora de crear un test de evaluación psicológica, los dedicados a definir cuidadosamente el constructo de interés, pueden catalogarse como los más sustantivos no sólo para estas primeras fases, sino para todo el proceso restante de construcción de una prueba (Smith, Fischer y Fister, 2003). Sin una adecuada y justificada definición del constructo, la posterior construcción de ítems se caracterizaría por una ausencia de significación conceptual (Moreno, Martínez y Muñiz, 2004), y el efecto de esto sobre la validez de las puntuaciones es incuestionable (Muñiz, 2004, 2005). De hecho, tanto desde distintos manuales sobre la creación de tests (Haladyma, 2004; Walsh, 2001), como desde artículos especializados (Carretero-Dios y Pérez, 2005; Henson y Douglas, 2005), se insiste en la necesidad de definir operativamente el constructo a evaluar, justificar dicha definición y presentar evidencias de que ésta es adecuada. Exigencia que se ve reflejada en investigaciones aplicadas (Armstrong, Cohen, Eriksen y Cleeland, 2005; Carballo, et al, 2004; Soler, Barreto y González, 2005; Vogt, King y King, 2004)."
El artículo de Carretero Dios -y otros- ayuda a avanzar en los procesos clarificadores sobre los constructos teóricos y sus aportes a la comprensión de los fenómenos humanos complejos al definir la apreciación del humor y proponer una escala de medición de este particular fenómeno del humor, entendido como una vivencia integral del sujeto.
Ver el artículo recomendado en el siguiente vínculo: http://www.psicothema.com/psicothema.asp?id=3239
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